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Entre otras cosas; H.F.S.B & El Dilema del Erizo.

I’m just happy that my morning starts.

Un día de sol, las sonatas de piano, el
sonido retrofuturista que azota mis tímpanos
y me acompaña en las largas caminatas,
bajo la lluvia de sol, bajo aquella,
a dónde lo encontramos (? O mejor,
en dónde está lo poético? Lo poético
en el drama, gritos de un silencio,
en donde el bullicio de hace años dejó
marcas, una marca que se hizo cicatriz,
en la psique, mal hablada y grosera,
el sonido que no suena, una nota
autobiográfica? Digo: el sonido no suena,
no porque no funcionen las cuerdas,
no porque el sol sea muy fuerte,
no porque exista miedo, más bien,
de qué me compongo? Por qué?
la lluvia, déjame retratártelo,
un poema, cuento corto,
taijin kyofusho;

La lluvia caía, las gotas corrían
por las ramas, los matorrales,
los árboles se movían y murmuraban,
leves gritos, el frío era grandioso,
como aquellos pajaritos que se
refugiaban en los árboles, aquellos
roedores que buscaban entre
sus madrigueras un sustento bajo
el rumor de la lluvia, sutil e indiferente,
más las hojitas y las eventualidades
brindaban guardo, pero… nuestros
pequeños erizos… ya sabrá el lector…


Y en fin, muchas corrientes,
ya encontramos lo poético?
o meras canciones, cánticos
leves, que se mueven desde
una caja caótica…
don’t go.

H.F.S.B, nota autobiográfica,
vamos a la playa.


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Una pequeña roca

Luego de interminables monólogos, de constantes luchas de ego, aquél narcisista hombre se calló, no lo pude escuchar. Aquellos debates entre dos ideales se callaron, quedé solo en lo que se sintió como una eternidad… Escuchar la guerra hacía que estuviera seguro, existía el equilibrio y el balance. Sin embargo, aún conservo ciertas pequeñas cosas de él. Ha pasado tiempo desde la última nota autobiográfica, y es por ello que hoy escribo, una carta para el ego, mi ego… o mi corazón. El pleno silencio es bueno, aunque he descubierto brechas de seguridad en la templanza programada. Perdón por tratarme a mí mismo como una roca, sin perturbación ni sentimientos; fue bueno al principio, pero hoy se hace presente el agotamiento y no pido que me entiendas, sólo que me escuches. La Roca, durmiendo sobre un volcán. Un día existió una roca muy particular, esa roca había desarrollado razón y, sin embargo, no entendía lo que estaba sucediendo a su alrededor, se hacía preguntas y no hallaba respuesta...

De frases selectas. Prefacio al prólogo.

Si os ha gustado, batid palmas y aplaudid al autor. César Augusto, finales de su vida. ¿Os parece que he representado bien esta farsa de la vida? César Augusto, finales de su vida. ¿Numquid durabo? San Alberto Magno, siglo XIII. ¿Quedará algún minúsculo fragmento de mi alma en el espíritu universal? Aleksandr Solzhenistyn, Pabellón de cáncer, 1973.   ¿Bregar? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Por la fama, lenitivo que suplanta a la seguridad de un más allá? ¿Por el hombre? ¿Por crear y que perviva, al menos efímeramente, nuestro recuerdo cuando nos vayamos? Luchar contra la Nada, que es peor que el infierno. José M. Tajarina, Del miedo a morir. Todo hombre es un moribundo. Marco Aurelio. ¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, Una sombra una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son. Calderón de la Barca. La Dirce cristiana, Henryk Siemiradzki, 1897.

Pensé.

Pensé que habías encontrado un confidente,  pensé que habías hallado una razón,  pensé que habías encontrado unos brazos donde descansar,  pensé que habías encontrado una  fuente de empatía,  pensé que habías dicho gracias .  Sólo no pensé,  que habías mirado otro jardín.  El niño del chaleco rojo, Paul Cezanne. 1889-1890.