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Individualidad.

— ¿Por qué nos detenemos a pensar? Si es acaso de las nubes, de aquellos bellos colores, paleta de expresión, que se retrata en el cielo que me rebasa, me genera cierto sentimiento de soledad, la rotación de la tierra, pensar en una función cuadrática en el cielo, la belleza comienza donde la matemática termina, y la matemática comienza donde la belleza termina y se vuelve perfección, pero, en nosotros, los seres pensantes, la perfección es solamente una idea, llena de dolor y sufrimiento. Digamos, si fuera un ser perfecto, al menos una muesca, perdería mi color, quizás, mi individualidad.

—El dolor nos hace ser humanos, efectivamente sentir dolor me hace ser feliz, quizás es por eso que vivo cada día con una sonrisa, por el dolor que puedo ser capaz de sentir, si fueras un ser biológicamente perfecto, al menos, no podrías ser capaz de sentir dolor, ¿te gustaría dejar de sentir dolor?

—No lo sé, quizás el no sentir dolor me haría ser más perfecto conscientemente, perdería el miedo a levantar mucho peso, no me daría miedo tener una pelea, no sentiría nada, incluso podría dejar de medirme al beber, quizás al día siguiente no tendría dolor de cabeza por la resaca, mis ojos no se cansarían, podría ser tan grandioso.

—Dime por qué sientes dolor, no hablo del dolor que sientes en tu cuerpo, en tu exterior, dime, por qué sientes dolor en tu corazón, ¿qué te hace sentir la soledad? Porque la veo en tu mirada.

—Pues, no suelo decirlo, me gusta pensar que soy algo más que ordinario, trato de evitar ese dolor, aunque, debo decirlo, siento mucho dolor.

— ¿Te gusta sentir ese dolor? Supondré que dirás que no, pero, ¿te gusta la sensación de felicidad que tienes después de superar el sufrimiento?

—Quizás no me guste, aunque tampoco puedo decir mucho de la felicidad, soy de pocas palabras, aceptar el dolor ciertamente es algo muy trascendental, creo ver a dónde tratas de ir, el dolor me hace ser feliz, supongo. Tal vez sí me gusta el dolor, perdona por titubear, no estoy muy acostumbrado a hablar de ello, me gusta sentir dolor, las lágrimas brotar me hacen sentir vivo, cuando alguien me hiere, de cierta forma me siento vivo, sentirme vivo es lo que más me motiva. Creo que el sufrimiento me detiene de ser perfecto.

—Aún no me has dicho por qué sientes dolor. Aceptar el sufrimiento aunque no lo creas, es un paso a ser (perfectos).

—Pues, siento dolor cuando siento que no soy escuchado. Me duele que no me escuchen, más bien me irrita, siento que tengo mucho por decir y que simplemente estoy alienado de poder hablar. Me duele también que quien menos me escucha soy yo mismo, puede sonar ambiguo, pero siento eso, siento que estoy en una habitación vacía en mi mente, claro, y que yo no estoy ahí, sino que estoy observando de lejos, en la nada, al interior de la habitación, adentro no estoy yo, no puedo observarme, lo único que puedo ver es una sombra, pero, no tengo voz.

— ¿Aún sigues considerando que necesitas suprimir el dolor, tu dolor, para alcanzar la perfección?

—Ciertamente no, siento que el dolor me hace ser humano, pero, no me parece tan necesario, creo que para ser perfecto, necesito tener una mente absuelta de todo sufrimiento, la calma y la templanza son virtudes que pueden considerarse especialmente perfectas, pienso que también hace falta frialdad, no sentir puede ser bueno.

—La mente humana de por sí, es increíble, no podría existir sin sentimientos, la Justicia, la moral, muchas cosas tienen su sensación buena y mala, por más ambiguo que suene, el pensar tiene una tendencia, buena o mala, tal vez.

—Ser biológicamente perfecto, además de psicológicamente perfecto, me haría transcender la humanidad, tal vez sería un ser completamente desinhibido de hacer y de crear, no tendría limitantes y sin embargo, pienso que aún no podría ser totalmente perfecto, los humanos, en general, o mejor dicho, un ser biológica y psicológicamente perfecto no podría formar parte de un grupo de primates, no deberían existir las barreras, una inteligencia más allá de las fronteras, de los mares y del corazón sería una solución inmediata para esa cuestión, una sola persona.

—No puedes pretender robarle a las personas su individualidad, por más perfecto que puedas ser, tardarías mucho tiempo en lograr tu ideal, lo cual, escapa de ser perfecto, puedes quizás conformarte en tu propia y especial perfección, llena de defectos, puedes hallar aún más respuestas en esos pensamientos desperfectos, no simplemente suprimir el dolor, tu dolor.

El fuego.


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