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2017 Macky's been a bad (x2) boy / Pepperoni Playboy.

Tardes soleadas de hace años, es una oda a los niños curiosos y a mi hermano que me llamaba en las tardes para caminar entre selvas de cemento, en caminos verdes, los más célebres entre la under contracultura impulsiva, el deseo infantil de despedir el fin de semana, como la canción, sonando en las tardes antes, en los lugares mientras, cánticos y tenues humos, cortinas nubladas, tierra de jabón, jabón de tierra, Preludios a la iracunda magnifica selva madre, preludios marcados con crema y sentimientos secos, encontrados en un crew de normalmente 4, recuerda el <same> y el vamos a comprar doritos, bolso de cuero, cerebros rojos y listos a correr, un sofoco magnifico, un verano, “And oh, don’t let me see you crying cause oh, honey I’ll smoke you ‘til I’m dying” La parodia terrible de hacer ensalada y el niño sandia, vulgar y sofocado, esqueléticas sombras, vulgar y Viceroy, tendencia a lo excéntrico, a sobresalir, como lo hacemos, naturalmente y sin haberno...

Monocromo.

Canto monocromático a la ira, pseudo video del rodaje nocturno de la expectativa natural, connatural al hombre, antípoda de lo antinatural, naturalmente acompañada de sonatas románticas, indelebles, como el llanto tenor de la prosa hecha poema, bien escuchada y amada, esperanza, esperar, llorar, gritar, cesio, luces tenues que explotan en mi rostro, por dentro, como aquellas campanas lúgubres que resonaban en los lóbulos del pequeño niño anarquista que alguna vez fue, que ahora espera y que ahora no es, como los años que se van, iracundos, agridulces y desamparados, amparados por la nostalgia, endulzados por el insomnio, soledad, es verdad, pero es una mentira, una verdad desterrada ya hace tiempo, en fin, es un canto monocromático, dedicado a la ira, que es menos que un terror, un susto, o una tristeza impotente que solloza y que canta, porque aprendió.

Niña.

“Contigo siento una increíble felicidad, es la que tú me das, el regocijo que siento a tu lado no lo había sentido jamás, sólo en tus brazos quiero estar”. Vestidos y dulces sonrisas, ambos astronautas quizás buscando salir de la atmósfera, juntos, felices, las puertas no caerán, te quiero aquí, Mejor, besos dulces, ambos cosmonautas, perdidos en nuestra autopista, viviendo un viaje fugaz, intenso, infinito, te quiero aquí Sé que estás lista, lo hemos estado desde hace mucho, tus ojos, tus labios, tus muecas, amor, tu vestido te queda hermoso, Ale, amo tu dulzura, cayéndole a mi boca como el sol de las cinco, tu miel, tú sabes, mi amor, amiguita, “Tu perfección me ha cautivado, gracias por haberme encontrado. Eres tan hermoso, me he perdido infinitamente en tus preciosos ojos”. Gracias, amada mía. Te amo. Bellísima.

Ale.

La perdida de calor en alturas es justa para una hipotermia, por eso los experimentados buscan sobriedad en sus faenas, sí es cierto que no me gusta la nata de la leche Ni me gusta el queso, ni la mantequilla no los paso así sin más, aunque los amo tampoco me gusta la carne, aunque amo hacerla y pues “Una vez vi que no cantabas y no sé por qué, si tienes voz y tienes palabras, déjalas caer, cayéndose suena tu vida, aunque no lo creas”. Viernes como domingo, domingo como lunes, haciendo arepitas a las 11, leyendo fracciones místicas de Ben Hur en la memoria, Porque me recuerdo, como dice la canción, me veo en terrazas ocres, mirando y sin mirar, Al ritmo de un blues, que es un tango, por favor! El abismo es una arepa de trigo con arequipe, Es justo y necesario, sólo saber algo que tú sabes, lector Introspección, amargura, terror, té de pasiflora amargado por el miedo a una intoxicación por cianuro, canto a la hidrofobia Sí! Sí! Sí!

Antología, complicidad.

Vientos calurosos de las tres de la tarde, llenándonos de sudor, color rosa en tu rostro y sabor a bloqueador en mis brazos, Bien inmensidad de color, entre las raíces mentales, unidas y hechas dobles, pero una, una mezcla grandiosa y afanada de suspiros, de risas y de preguntas, de rostros asustados, calurosos, afanados también, cómplices, poetas en el boom, curiosos en el placer, queriendo gritar, queriendo reír, un oído aquí y otro allá, miradas delirantes y miradas tiernas, un <te quiero muchísimo>, un <sí lo soy!>, un abrazo y un agarrón, me gustas desde tus ternuras y desde tus afanes,  por un momento olvido la métrica, como ahora, también me olvido o más bien me fundo entre tu olvido, porque ya no es uno como tal, sino un encuentro, un fin y un inicio, porque se acaba por un momento el mundo y somos nosotros los dos únicos seres de nuestro mundo, que recién inicia y se condensa en nuestras miradas y sensaciones, en las frases consentid...

Una nota al amor.

22/05/2020 La brisa acariciándonos mi amor, recuerdas el sonido de los árboles, del viento del casi anochecer que nos llamaba a abrazarnos más fuerte que nunca, o a aquel matrimonio de chismosos que nos hacía reír tanto y también querernos tanto, encontrando razones para no querer irnos en cada simple cosa que veíamos, así me encontré con tu preciosa risa que me atrapó el corazón, haciéndolo latir al compás de tu risa, siendo tuyo desde el día en que nuestras respiraciones se encontraron por primera vez, un viernes que afloró algo que ya existía y que existiendo ya en ambos, nos unió instantáneamente, sin darnos cuenta, desde ese día no pudimos dejar de pensar en el otro, aunque ya lo hacíamos desde antes, ¿verdad? Desde ese día no pude dejar de pensar en la intensidad que sentí en mi pecho, fue una gran pregunta en su momento, porque ya te veía y se me abría el pecho, pero ya lo sé, mi amor, me enamoré de tu respiración, del brillo de tus ojos y de muchísimas otras ...

Dolor. Canto y Estética.

El canto. Compuesto decadente de materia, cuya misión es explorar mapas manchados de dolor, entre gritos, mordidas y cortes, destinados a detallar blanca piel, pálida y ahora llena de pinceladas, ácidas y con meras razones resumidas en una palabra tan bella que me es difícil explorarla aquí, tal como ya es costumbre en esas noches plácidas, ruidosas y con una que otra jaqueca, gritos mudos y una taquicardia tan gentil y dulce como el brillo de la luna que se cuela por lo poco descubierto de mi ventana nocturna, mientras más tiempo pase, más preciosa luz lunar llega a mis comunes monólogos desesperados, que en ocasiones son detenidos por los áureos rayos solares del hermoso amanecer, que me cohíben del trémulo placer/dolor de una noche que se hace prístina y obra consumada en mis cavidades torácicas, no es arte, es un intento de tomar la tenue luz del saber, del saberme tal como antes, una mera ilusión, lo es y puedo reírme de aquellas banalidades hechas sensacio...