Inconscientemente reflexioné, tengo un día aislado del sueño, esto me ayudo a comprenderme más a mi mismo y a mi entorno, me doy cuenta de todas las cosas que he venido desperdiciando, estoy más despierto que nunca, me fijé en lo que hay dentro de mis <derruidas> paredes, estoy atrapado dentro de mi, corrijo, estaba atrapado dentro de mi, las preocupaciones solamente huyeron, huyeron cómo mi deseo de triunfar ante un público, ahora sólo quiero concentrarme en lo que tengo dentro al menos por una corta etapa, tengo que trabajarme, equilibrarme. Después de este ciclo, tendré la suficiente confianza para triunfar, no sólo de eso, también tengo cosas por hacer, tengo que crecer. Ahora sólo sé que tengo en mis manos todas las oportunidades que quiero, tengo que buscarlas. El bullicio no está, estoy tranquilo y frío, no tengo en mente desperdiciar más tiempo, soy mi propio guía, soy mi maestro, sólo tengo que abrir los ojos, despertar mi esencia.
Si os ha gustado, batid palmas y aplaudid al autor. César Augusto, finales de su vida. ¿Os parece que he representado bien esta farsa de la vida? César Augusto, finales de su vida. ¿Numquid durabo? San Alberto Magno, siglo XIII. ¿Quedará algún minúsculo fragmento de mi alma en el espíritu universal? Aleksandr Solzhenistyn, Pabellón de cáncer, 1973. ¿Bregar? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Por la fama, lenitivo que suplanta a la seguridad de un más allá? ¿Por el hombre? ¿Por crear y que perviva, al menos efímeramente, nuestro recuerdo cuando nos vayamos? Luchar contra la Nada, que es peor que el infierno. José M. Tajarina, Del miedo a morir. Todo hombre es un moribundo. Marco Aurelio. ¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, Una sombra una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son. Calderón de la Barca. La Dirce cristiana, Henryk Siemiradzki, 1897.

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